dilluns, 25 de gener de 2016

Escola d'Acollida de l'Ateneu Montserrat

Publiquem a continuació un resum de la comunicació realitzada per Susana Sánchez, professora jubilada, formadora voluntària, de l’Escola d’Acollida de l’Ateneu Montserrat. Aquesta comunicació va presentar-la a la Trobada convocada per Compromiso por Asturias el 30 de novembre de 2015 a Oviedo. El títol del seu text va ser: Acogida de la población inmigrante en Barcelona. Un estudio de caso: el Ateneo Montserrat. Publiquem el resum en castellà, que és la llengua en la qual es va presentar.

L'autora d'aquest text, Susana Sánchez, en una classe
La sociedad actual se enfrenta a transformaciones constantes a nivel planetario entre las que se encuentra, sin duda, el fenómeno migratorio y su creciente celeridad.

Para los países receptores ello supone nuevos retos de enorme importancia, entre los que destaca la integración cultural de colectivos formados por personas de distintos orígenes, culturas y características. Convivir con la interculturalidad y a la par crear estrategias que faciliten tanto la integración social de los inmigrantes y su inserción entre la población autóctona, ha propiciado que diferentes ONG, entidades asociativas y algunas Administraciones, estén creando ámbitos de trabajo muy diversos: docente, jurídico, sanitario, de acogida, etc.

Barcelona cuenta con una “Red de Acogida y Acompañamiento” para atender a los colectivos inmigrantes ya sean legales o en situación irregular, y recoge toda una normativa que desarrolla la estrategia para poder atender las diferentes necesidades. Se trata de poner en combinación las actuaciones de los servicios municipales con las acciones que se llevan a cabo en los diez distritos de la ciudad y con las tareas de las diferentes y muy numerosas entidades privadas. El objetivo es triple: favorecer la cohesión social, la convivencia en la ciudad y asegurar la integración. Un pilar básico de estas políticas de acogida es el aprendizaje de las lenguas cooficiales, ya que conocerlas facilita un verdadero proceso de integración a la par que amplía las posibilidades a la hora de encontrar trabajo. 

La Red de Acogida y Acompañamiento nació de la necesidad. En cada barrio fueron apareciendo entidades del tercer sector, tanto civiles como religiosas, muy preocupadas por la gran cantidad de inmigrantes que de forma creciente iban asentándose como podían en los distintos barrios. Ofrecerles acogida, orientarles y atender a sus necesidades puso pronto en evidencia la necesidad de una coordinación, y es entonces cuando se le pide al Ayuntamiento que mire de institucionalizar este trabajo voluntario. 

Alumnat de l'Escola d'Acollida
Dentro del organigrama aparece la “Coordinadora de la Lengua” que agrupa a asociaciones, entidades e instituciones que ofrecen clases de castellano, catalán, alfabetización, conversación…. En la actualidad son 178 las entidades agrupadas que ofrecen clases de ambos idiomas, casi todas de forma gratuita y que se encuentran repartidas por los distritos, especialmente en los del extrarradio.

Entre las 178 entidades está el “Ateneo Montserrat de la Fundación Cultural Hostafrancs” situado en el barrio de Hostafrancs del distrito de Sants-Monjuic.

Este Ateneo tiene su origen en 1904 como centro de acogida para niños y jóvenes pobres del barrio, el Centre Montserrat Xavier, en un barrio obrero que entonces tenía una población que en su mayoría, un 66%, era analfabeta. El objetivo era ofrecer no sólo un espacio de recreo y catequesis sino también una educación a los niños que no podían recibirla. Llegó a acoger más de 100 niños y, además del personal voluntario, contó con la ayuda desinteresada de jóvenes provenientes de familias ricas de Barcelona.

El espíritu de aunar enseñanza y acogida de las personas más vulnerables lo ha mantenido hasta hoy, y por eso, en el momento en que la inmigración empezó a ser un fenómeno creciente, atender a ese colectivo pasó a ser un objetivo más. Respondiendo a ello, en 1996 un grupo de mujeres del Ateneo crearon un espacio de encuentro para mujeres marroquíes a fin de facilitarles una mejor inserción en el día a día de sus nuevas residencias, y lo hicieron a través de clases de cocina, charlas sobre costumbres, compartir la vida del barrio, y conocimientos del idioma. Posteriormente, y debido a una demanda creciente, se abrió un aula para hombres, y se fue trabajando como mejor se pudo hasta el año 2003, cuando el grupo Unesco de la escuela Joan Pelegrí, que utiliza el mismo espacio físico de l’Ateneu, inició un proceso de colaboración con la Escuela de Acogida de Inmigrantes, colaboración que hoy sigue prestando con la ayuda del alumnado de 4Eso que participa llevando a cabo una experiencia de aprendizaje y servicio, y que además cedió, y cede, algunas de sus aulas para que puedan impartirse clases de catalán y castellano. Ambos idiomas los enseñaron durante los primeros años y hasta hace muy poco, un grupo de voluntarios, pero en la actualidad, de la enseñanza de catalán se ocupa el profesorado del “Consorcio para la Normalización Lingüística”, y de la acogida, acompañamiento y enseñanza de castellano se sigue ocupando el grupo de voluntarios. Las clases de catalán se imparten los lunes y miércoles y las de castellano los martes y jueves ambas de de 6 a 8 de la noche. 

Pilar González, professora voluntària, amb un grup d'alumnes


En el presente curso el grupo de voluntarios está formado 22 personas, algunas son antiguos maestros o profesores, hoy jubilados, y otros provienen de muy distintas profesiones, y un grupo de estudiantes de 4deESO, realizan la experiencia de aprendizaje y servicio atendiendo el jardín de infancia mientras sus padres asisten a clase. 

A cada curso escolar asisten unos 300 o más inmigrantes, un centenar cada trimestre. Este primer trimestre los matriculados son de 20 nacionalidades distintas siendo tres los colectivos más numerosos: marroquíes, indios y paquistaníes, que a su vez son los colectivos más numerosos en el barrio. 

Cuando se matriculan por vez primera se les agrupa en función de sus conocimientos y se les asigna uno de los cuatro niveles: Inicial 1, Inicial 2, Intermedio y Superior. Existen dos grupos más, un grupo de Refuerzo individual y otro denominado “ Mujer y cultura” que atiende a las mujeres que prefieren trabajar entre ellas elementos de identidad. 

Todos los alumnos han de asistir a un mínimo de 45 horas de castellano y 45 de catalán para poder obtener un Certificado de Asistencia que les permita conseguir el NIE (Documento de Identidad de Extranjeros) sin el cual no pueden acceder a otros documentos como, por ejemplo, el certificado de residencia. No todos los alumnos están indocumentados, algunos vienen al centro para aprender y otros, que están en paro o buscando un primer trabajo, pueden utilizar el certificado como un mérito mas a la hora de legalizar su situación o solicitar cualquier ayuda. 

Además el Ateneo, dentro del plan de acogida, ofrece cada curso otras actividades como una salida para conocer Barcelona, -la mayoría conocen poco más que su barrio- y charlas dadas por técnicos en acogida y acompañamiento del Ayuntamiento de Barcelona y técnicos del Instituto Catalán de la Salud, sobre temas que puedan ser de su interés.

Alumnat que assisteix a l'Escola d'Acollida

Este ejemplo de buenas prácticas que presentamos está dando muy buenos frutos. No es un camino de rosas, funciona porque hay voluntad, trabajo y esfuerzo, pero ofrece también compensaciones, ninguna monetaria, pero sí muchas afectivas y de satisfacción personal. El alumnado son personas muy respetuosas, interesadas y agradecidas, conscientes de la oportunidad que se les ofrece. En el aula tienen, tenemos todos, la oportunidad de contactar con costumbres, valores y realidades muy diferentes, y todos salimos enriquecidos.


Para terminar permítanme que les muestre una nota que una compañera voluntaria nos remitió cuando por motivos familiares tuvo que dejar el centro: “El tiempo que he compartido con “las mujeres” ha sido muy provechoso, me han enseñado muchas cosas, muchos valores…. Como viven en familia, las ganas de aprender, de vivir. Son fuertes y valientes y a pesar de lo que les pueda costar el cambio no se quejan nunca, siempre están contentas, en definitiva están vivas. Una experiencia del todo muy positiva, tanto para ellas como para mí”.

Susana Sánchez, formadora voluntaria de l’Escola d’Acollida de l’ Ateneu Montserrat

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